Autismo, anticipación y calma en grupo
Mateo llevaba un tablero visual con secuencias simples para proyectos colectivos: inicio, roles, materiales, pasos, cierre. Cada cambio de actividad se señalaba con una flecha azul y un ícono de reloj. Al previsualizar, disminuían las sorpresas y los picos sensoriales. En presentaciones, mostraba su mapa y ganaba voz sin sobrecarga verbal. El equipo entero se orientaba mejor, evitando repeticiones y choques. El acompañamiento visual no fue un privilegio, fue un beneficio compartido que ordenó al grupo completo.